Quien lo puede autorizar
El team building en empresas se ha convertido en la excusa perfecta para pedir un presupuesto, salir de la oficina y llamarlo cohesión.
Te han pedido que organices un evento fuera de la oficina.
Un cliente o tu jefe, da igual.
Un Day Out.
Han habido nuevas incorporaciones y quieren que se cree equipo, que los procesos vayan más rápido, que las relaciones sean más fluidas.
Los valores se han olvidado y es hora de pagar un evento para que todos entiendan que es super guay trabajar aquí.
Por qué el team building de empresas mal planteado no cambia nada
¿Qué hacemos?
Vamos a comer.
Eh, y a beber.
Porque nada mejor que la tripa llena y la mente libre y sin filtros para entender mejor cuales son los valores de la empresa.
– ¿Qué valores?
– ¿Qué?
– ¿Qué cuáles son los valores de la empresa?
– No sé, me pides otro Gin Tonic de Bombay Sapphire?
Sí, Sapphire lleva 2 “p”. Lo he verificado.
Te suena esta conversación. He estado en +1000 eventos y cuando hay comida y alcohol, el tema va por ahí. Aunque puede empeorar rápidamente.
No digo que no coman, ni que no beban. Pero no me digas que este teambuilding es para cohesionar y amar los valores de la empresa.
Hagamos las cosas bien.
Si estás moviendo grupos esta temporada, escríbeme y te paso opciones.
Japi dei.
José E. Levy
P.D.: Organizar un evento bien no cuesta más.
Seamos honestos: es para que nadie se queje de que nunca hacéis nada juntos. Y para que alguien pueda decir en la siguiente reunión que ya se hizo el evento de equipo de este año.
Misión cumplida.
Valores: igual que antes.
La diferencia entre un equipo que funciona y uno que solo comparte mesa está en el diseño del encuentro. En qué se trabaja, qué se dice, qué se resuelve. No en cuántos gin tonics se piden.
Si estás moviendo grupos esta temporada y quieres que el evento sirva de algo más que de excusa para salir de la oficina, escríbeme y te paso opciones.
