¿Quién pone las reglas cuando pides un presupuesto?
Cuando pides un presupuesto para un evento, normalmente quieres tres cosas al mismo tiempo:
respuesta rápida,
flexibilidad,
y un precio que encaje.
Suena bien.
Aunque conseguir las tres a la vez no siempre pasa.
Es como decir: quiero ir a la disco a elegir un novio guapo, alto, fiel, disponible, que gane bien y me pague mis caprichos. (otro día hago lo propio con el otro sexo…con uno de los otros sexos).
No digo que sea imposible. Digo que está complicado.
Con los proveedores pasa igual.
Mi consejo es PRIORIZA.
¿Qué es lo más importante para ti / tu cliente?
¿Que entre en presupuesto?
Entonces deja de invertir tiempo en propuestas que están claramente fuera de rango, aunque sean preciosas, aunque le gusten al cliente y aunque “ojalá pudiera ser”.
¿Que la experiencia sea potente?
Entonces entiende que una actividad bien organizada, con estructura, seguridad, materiales, monitores y buen resultado, no va a ser la más barata.
¿Que el grupo recuerde el día durante semanas o meses?
Entonces no estás comprando solo una actividad. Estás comprando emociones.
Organizamos actividades en la playa de Castelldefels desde hace más de 23 años.
¿Son para todo el mundo?
No.
¿Eso significa que sean caras?
Tampoco.
Significa que no están pensadas para cualquier presupuesto ni para cualquier tipo de cliente.
Quien hace nuestras actividades se va con una sonrisa, las recuerda y repite.
Eso es lo que ofrecemos.
Así que antes de pedir 14 presupuestos, pregúntate:
¿Qué busco de verdad?
Porque si buscas precio, ve a precio.
Si buscas calidad, ve a calidad.
Y si buscas las dos cosas a la vez, acepta que no siempre vas a encontrar el equilibrio perfecto.
A veces no es caro.
A veces simplemente no es para ti.
Un abrazo,
Japi dei.
José E. Levy
